INTRODUCCIÓN AL CICLO INDOOR




  Lo que conocemos en los gimnasios como “Ciclo Indoor” proviene de la evolución de los clásicos rodillos o bicis estáticas con los que entrenaban los ciclistas profesionales cuando no podían salir al aire libre por mal tiempo. Se usan bicicletas con pedal de inercia (como las de ciclismo en velódromo) en las que no se puede dejar de pedalear. Pero la actividad tal y como la conocemos tiene su origen en Johnny G. (Johnny Golberg) que en 1992 creó, junto con John Baudhuin, la empresa “Mad Dogg Athletics” (MDA) con sede en California, con la intención de desarrollar un programa de entrenamiento completo usando bicicletas estáticas. Lo llamó “Spinning” y desde entonces se ha extendido por gimnasios de todo el mundo. En la actualidad, “Spinning” es una marca registrada, y el nombre original con el que se dio a conocer esta actividad. A finales de los 90 Johnny G. se embarcó en una campaña judicial para que este término no fuera utilizado de forma genérica. Por eso, y dado el gran éxito de este entrenamiento en todos los gimnasios, la actividad ha proliferado con nombres alternativos, y puedes encontrarla como: “Spining”, “FitBike”, “CicloFit”, “SpinBike”, “CicloBody”, “BiciSpin”, “ExerciseBike”, “Bici Estacionaria”, “FitnessBike”, “BodyBike”, “IndoorBike”… etc., siendo uno de los más extendidos y genéricos el de “Ciclo Indoor”.

  Lo cierto es que el término “Ciclo Indoor” y otros, se iniciaron como actividades distintas, con diferencias más o menos sutiles y distintas técnicas al “Spinning”, pero hoy día se usan como sinónimos. Existe otra denominación conocida como "RPM", dentro de un entrenamiento llamado “Body Training System” o BTS, pero al fin y al cabo son diversas formas de ponerle nombre a pedalear en una bicicleta estática dentro de una sala colectiva, guiado por un monitor, y con música de fondo, e incluso vídeo en aquellos gimnasios que cuentan con pantalla o proyector.


  Si aún no te has iniciado en esta práctica, sin importar el nombre que le den en el gimnasio de tu ciudad, y deseas conocerla, queremos darte algunos consejos que te pueden ayudar:

La postura en la bicicleta es muy importante: Debemos tener la espalda recta, sin encorvarnos, con los pies firmemente apoyados y sujetos a los pedales, y las rodillas paralelas ligeramente hacia adentro. Hay que relajar el cuello, así como los hombros y brazos, hasta que necesitemos implicarlos.

La forma de agarrarse al manillar cambia, siendo con agarre prono y abierto (el agarre típico en una bicicleta) cuando estamos sentados, o agarre enfrentado, con los brazos paralelos y sin separar los codos, en el caso de realizar el ejercicio de pie.

Mantente hidratado:  En una sala cerrada, con otras personas pedaleando a tu lado, el ambiente se carga de humedad y aumenta la temperatura, por lo que la sudoración es muy alta durante una clase. Ten cerca una botella de agua y bebe cuanto necesites mientras  dure la sesión.

La música juega un papel crucial en la motivación y rendimiento durante la sesión, por lo que si entrenamos solos debemos elegir un repertorio que sea de nuestro agrado y ritmo, o en las clases colectivas, escoger los horarios que tengan un monitor que guíe la sesión a nuestro gusto y nivel.

  Las técnicas de este tipo de entrenamiento están en constante evolución dentro del mundo del fitness, y todos los años surgen nuevas técnicas y variantes. La práctica más habitual consiste en una sesión musical, en la que se sigue la coreografía determinada por el  monitor o guía, donde la primera etapa se caracteriza por un ritmo moderado, para que el cuerpo, y especialmente el tren inferior, entre en calor. Durante la segunda etapa, el ritmo de entrenamiento aumenta considerablemente, convirtiéndose en un completo ejercicio de resistencia muscular. Para terminar, se desciende la intensidad poco a poco, para no detenerse de forma abrupta, finalizando con diversos estiramientos.

  Este ejercicio aumentará tu capacidad cardiovascular y la fuerza de las piernas, además de tonificar las caderas y los glúteos. Cuando dominamos las técnicas más avanzadas podemos implicar el tren superior, trabajando bíceps, tríceps y pectorales, aunque debemos aceptar la necesidad de complementarlo con ejercicios de musculación, para poder llegar a todos los grupos musculares. Dependiendo de la persona, se pueden quemar hasta 700 calorías en una sesión de 45-50 minutos.


  Quiero insistir en que, a pesar de todos los beneficios que os puede aportar esta actividad, no proporciona un trabajo completo de todos los grupos musculares, algo esencial para evitar lesiones, así como tener una estética equilibrada, SEAS HOMBRE O MUJER. Recuerda que aunque el “Ciclo Indoor” no es un ejercicio aeróbico puro, sino más bien interválico (como puede ser el baloncesto, el fútbol o el tenis, por poner algunos ejemplos) lo recomendable es seguir la misma premisa en interválicos y en aeróbicos, es decir, dar prioridad a la musculación, cuando nuestros depósitos corporales de glucógeno están llenos y disponemos de toda la energía necesaria para realizar el ejercicio anaeróbico que supone levantar barras y mancuernas. Por tanto, si eres aficionado al “Ciclo Indoor”, debes añadir a tu entrenamiento una rutina completa que incluya todos los grupos (SI, LAS PIERNAS TAMBIÉN), y nunca debes hacer primero tu sesión de pedaleo, pues es contraproducente para tu rendimiento, mientras que realizado en el orden correcto, no sólo no perjudicaras tu sesión en la bicicleta, sino que al haber agotado el glucógeno almacenado, empezarás a usar lípidos como combustible mucho antes, y por tanto perderás más grasa en cada sesión. Realizar sesiones de ciclo todos los días, también puede ser contraproducente para tu desarrollo muscular, siendo más inteligente tres sesiones semanales, que podremos combinar mejor con las pesas y otras actividades que desarrollemos.

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