EL MÉTODO PILATES

INTRODUCCIÓN AL MÉTODO PILATES

  El método Pilates, conocido simplemente como Pilates, es un sistema de entrenamiento físico y mental ideado a principios del siglo XX por Joseph H. Pilates, que le da su nombre, y que combinó su conocimiento de gimnasia, traumatología, yoga, y otras actividades físicas, uniendo la fuerza muscular con el control mental, controlando la respiración, contracción muscular y relajación.

  El método se centra en el desarrollo de los músculos internos para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral, y es por esto que es muy usado como parte de las terapias de rehabilitación en lesiones de todo tipo y postoperatorios, como por ejemplo, en personas con hernia discal, operada o no, o simplemente para prevenir el dolor de espalda.


  Se practica en todo el mundo y debe su cada vez mayor popularidad a que muchos personajes famosos de todo el mundo lo practican o lo han practicado... Madonna, Kate Moss o Melanie Griffith son algunas de sus practicantes más conocidas. Para muchos el método Pilates va más allá de una actividad física... es una forma de pensar y un estilo de vida.

  Pilates es un método muy intenso y efectivo, con un entorno distinto al acostumbrado, ya que en lugar de realizarse acompañado por una música movida y generalmente alta, mientras el instructor vocea las instrucciones para animar a los alumnos, en Pilates se usa un ambiente relajado, que permite la concentración mental y la comunicación directa entre el instructor y el alumno y el instructor.
En definitiva, este método busca un trabajo integral de mente, cuerpo y espíritu, en el que se trabaja el cuerpo como un todo, desde la musculatura superior hasta la inferior, y en el que intervienen por igual cerebro y músculo. Se ha llegado a definir como el "Yoga Occidental".

¿EN QUE CONSISTE?

  En este artículo, no vamos a profundizar en los diferentes ejercicios que pueden realizarse, sino en un acercamiento a la disciplina, buscando el interés del lector por probar una sesión para valorar sus beneficios. El Pilates trabaja especialmente el denominado "centro de fuerza ", que lo forman los abdominales, los lumbares en la base de la espalda, y los glúteos. El objetivo de fortalecer estas partes del cuerpo es potenciar la tonificación muscular y su control desde dentro hacia fuera, empezando por el pilar de nuestra salud postural, y permitiendo progresar paulatinamente para realizar a posteriori los movimientos del resto de la anatomía. Su objetivo final es lograr un control preciso del cuerpo, pero de la forma más saludable y eficiente posible, sin entrenamientos lesivos o extenuantes. En definitiva, conseguir un equilibrio muscular, reforzando los músculos débiles, y muy importante, pues es algo que olvidan muchos deportistas: alargando los músculos acortados gracias a la multitud de estiramientos que incluye. Esto lleva a aumentar el control, la fuerza y la flexibilidad del cuerpo, respetando las articulaciones y la espalda, obteniendo musculatura fuerte pero funcional.


  Pilates no consiste en levantar mancuernas o barras, ni en realizar ejercicios repetitivos, no se trata de movimientos de fuerza, ni largas rutinas de resistencia, sino de actividades de tensión y estiramiento de las extremidades, donde juegan el papel más importante el abdomen y zona lumbar. A diferencia de otras actividades dirigidas, no hay que seguir una música determinada, ni tener un sentido del ritmo desarrollado, ya que hablamos de ejercicios pausados y controlados, con movimientos lentos y suaves. Se busca la precisión de cada movimiento en pocas repeticiones, junto a la respiración, la concentración, la correcta alineación y la fluidez.

  Los resultados del método Pilates pueden ser visibles a corto plazo, pues se consigue una notable tonificación muscular, se mejora el sistema sanguíneo y el linfático, se corrige la postura corporal y se estiliza la figura. También desarrolla aptitudes como la atención, la disciplina y la autoestima entre los que lo practican, ya que se logra un dominio total de la motricidad y un mayor conocimiento del propio cuerpo.

  El método Pilates se practica en el suelo, sobre un tatami o colchoneta adecuada, y con máquinas muy específicas, siempre bajo la supervisión de un profesional, ya sea en clases individuales o en grupos pequeños. Especialmente al principio, y a fin de conseguir resultados óptimos y evitar posibles lesiones derivadas de una mala realización de los ejercicios, es necesario que un experto supervise toda la ejecución.

PILATES EN SUELO

  El Pilates en suelo, o Pilates Matt, es por definición la esencia de esta disciplina, ya que fue el origen de la mayor parte de los ejercicios ideados por Joseph Pilates, pero requiere de un mayor control corporal, y es por esto que puede resultar demasiado intenso para principiantes, y debe practicarse en grupos más reducidos, de unas seis personas, para una correcta supervisión. A la hora de realizar estos ejercicios, si será necesario contar con una serie de elementos accesorios, como pueden ser una colchoneta, bandas elásticas, pesas, aro, pelota... etc.

  La ventaja del Pilates en suelo es que es más barato, y lo podremos encontrar en casi cualquier gimnasio, mientras que el Pilates en máquina requiere más inversión, y necesita unas instalaciones más grandes, por lo que es más caro y difícil de encontrar.

  La desventaja es que es más agresivo, pues al no haber asistencia de una máquina, tenemos que luchar con nuestro peso corporal contra la gravedad. Esto implica que si existen lesiones, o en personas mayores o con movilidad reducida, se debe recurrir a las Máquinas.

  Por todo ello, en lo que sí están de acuerdo la inmensa mayoría de profesionales  es, que en una clase completa de Pilates, se debería combinar suelo y máquinas.

MÁQUINAS DE PILATES

  Joseph Pilates  ideó unas máquinas, en las que trabajó durante años, para mejorar la fuerza y la flexibilidad, que supusieron una novedad en el mercado del equipamiento de los gimnasios de la época. Aunque con variaciones a lo largo del tiempo, aún siguen vigentes, y siguen siendo básicamente las mismas. Son muy parecidas a los aparatos gimnásticos deportivos que se usan en competición, diferentes a los tradicionales aparatos de pesos y poleas que podemos encontrar en las salas de musculación.

  Son máquinas que admiten cientos de ejercicios, y requieren cierto nivel de aprendizaje antes de su uso.  La máquina más conocida es el “Reformer”. Estos aparatos fueron una obsesión para Joseph Pilates, y los modificó y adaptó durante mucho tiempo hasta conseguir la perfección que él deseaba.


  A continuación, podemos ver una breve descripción de las principales Maquinas usadas en el Método Pilates:

PILATES REFORMER:
  Esta es una de las máquinas de Pilates más completas y conocidas, y con más ejercicios posibles. Tanto es así, que en la actualidad el “Pilates Reformer” se ha convertido en una técnica por si misma dentro del método, y hay instructores que se especializan solo en “Reformer”. Existen modelos con o sin torre, teniendo estos últimos muelles y agarres que permiten más ejercicios.

PILATES TRAPECIO CADILLAC:
  O simplemente “Cadillac”, esta máquina es una camilla con un marco de metal en la parte superior, y equipado con muelles, poleas y barras móviles, que permiten realizar más de 80 ejercicios, en diferentes posiciones y estiramientos, aunque enfocados principalmente al trabajo de piernas, abdomen, caderas y pecho, ideal por tanto para los alumnos con menor flexibilidad de espalda.



SILLA PILATES:
  Las sillas de Pilates activan lumbares, caderas, isquiotibiales, deltoides, trapecios, y dorsales, y ayuda a aumentar la coordinación neuromuscular. Es ideal para alumnos que deben permanecer sentados o de pie por muchas horas, ya que ayuda a equilibrar la musculatura, aportando un trabajo para todo el cuerpo. Es compacta, fácil de desplazar y es perfecta para estudios o gimnasios con poco espacio.

BARRIL PILATES:
  Es una estructura con forma de medio cilindro o barril, ideal para flexibilizar la columna vertebral y estirar profundamente la espalda y la musculatura en general, ya que la forma de este aparato permite arquear todo el cuerpo. El “Barril” es un material esencial para alinear y movilizar la columna vertebral. Se usa para modificar y facilitar varios ejercicios.


ELIGIENDO EL EQUIPAMIENTO

  Cuando llega el momento de practicar el Método Pilates, ya seas el propietario de las instalaciones, el instructor, o el alumno, elegir las máquinas adecuadas es especialmente importante en esta actividad, donde es necesaria una perfecta ejecución, una supervisión adecuada, y los equipamientos y accesorios de Pilates de la mejor calidad.

  Existen muchos fabricantes que ofrecen máquinas y accesorios para la práctica de Pilates, pero quisiera hacer una mención a la empresa Bonpilates. Su equipo responde a estas necesidades mediante la búsqueda activa de los mejores materiales y productos que están pensados y desarrollados bajo estrictos parámetros de seguridad integral. Sus productos ofrecen seguridad para el instructor y los practicantes, eliminando todos aquellos elementos que representen un potencial peligro, ya sea durante la ejecución de los ejercicios o durante el montaje y manipulación del propio producto.

  El análisis minucioso y detallado de todas las acciones llevadas a cabo en la ejecución del Método Pilates les permite crear productos que se adapten en todo momento a las necesidades, capacidades y habilidades de clientes e instructores.

  La inversión en proyectos de I+D y la fuerte implicación del equipo de Bonpilates aseguran las más altas cuotas de innovación, calidad y prestaciones, y fruto de esa investigación tiene varias patentes en los sistemas de adaptación de las torres en el “Cadillac” y el “Reformer”, entre otras.

  Si deseas adquirir equipamiento o accesorios, o simplemente informarte sobre sus características, puedes consultar su página web aquí: bonpilates.com.

EN DEFINITIVA

  Si bien, en lo personal, no soy partidario de eliminar la clásica rutina de musculación en la sala de pesas, creo que el Método Pilates, al igual que otras actividades, es ideal para alternar nuestras sesiones de entrenamiento, salir del estancamiento, recuperarnos de lesiones y obtener una musculatura funcional.

  Encontrar el equilibrio entre cuerpo y mente no es el objetivo del levantamiento recreativo de pesas, que busca principalmente obtener una estética determinada, combinado con unas pautas alimenticias. Igualmente los practicantes de musculación olvidan muchas veces la salud postural, articular y muscular, y no realizan los estiramientos adecuados, consiguiendo músculos hipertrofiados pero poco flexibles, es decir, poco funcionales.


  En todos estos aspectos el Pilates es el complemento ideal, que no sólo sirve como única actividad física para personas de todas las edades, sino que es además el compañero ideal de los deportistas principiantes o más avanzados, ya seas practicante de fitness, culturismo, o aunque simplemente levantes pesos en el gimnasio.



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